Henry Hazlitt: la lección de la economía

[…] puede reducirse la totalidad de la Economía a una lección única, y esa lección a un solo enunciado: El arte de la Economía consiste en considerar los efectos más remotos de cualquier acto o política y no meramente sus consecuencias inmediatas; en calcular las repercusiones de tal política no sobre un grupo, sino sobre todos los sectores.
Nueve décimas partes de los sofismas económicos que están causando tan terrible daño en el mundo actual son el resultado de ignorar esta lección. Derivan siempre de uno de estos dos errores fundamentales o de ambos: el contemplar sólo las consecuencias inmediatas de una medida o programa y el considerar únicamente sus efectos sobre un determinado sector, con olvido de los restantes.

«La economía en una lección» Henry Hazlitt

Cela: Despedidas

El viajero piensa en la despedida de los hombres que van de camino, que es un poco la despedida a las gentes a las que no se volverá a ver jamás. El adiós, que tenga usted suerte, que dice la campesina, o la tabernera, o la lavandera, o la arriera, o la pastora, es una despedida para siempre, una despedida para toda la vida, una despedida llena, aun sin saberlo, de dolor: un adiós, que tenga usted suerte, en el que se ponen el alma y los cinco sentidos.

«Viaje a la Alcarria» — Camilo José Cela

Mandalas y mazmorras: dibujo y algo más

Me pareció curiosa la aparición de cuadernos de colorear para adultos, con mandalas: pasatiempo y relajación de una actividad manual que muchos desterramos con la edad. Anacrónico, porque en la era digital, algo tan primitivo como coger lapiceros y pinturas con cierta edad, parece más de niños del siglo pasado.

A veces hay mucha tontería, y nos olvidamos de lo divertido que pueden ser actividades “para niños” como jugar y dibujar, también en la edad adulta.

Eneko Menica (patreon) tiene en su canal una lista de vídeos de cómo dibujar dungeons, mapas y planos de fantasía.

Vídeos cortos, prácticos, en general bien grabados, no muy largos y en los que con mucha facilidad nos podemos poner enseguida a coger los instrumentos de dibujo (lápiz, goma, pintura roja, rotuladores de 0.2 0.4 y 0.8), y siguiendo sus consejos, dibujar una mazmorra, un mapa o lo que se nos pueda ocurrir.

Algunos vídeos: el primero sobre materiales…

… y otro para dibujar una isla:

Beatriz Montañez: Los trece mandamientos de Niadela

  1. No olvidaré nunca que moriré, aunque olvide que estoy viva.
  2. No comeré si no estoy hambienta.
  3. No leeré los periódicos con los que estoy de acuerdo.
  4. No hablaré hasta haberme mordido la lengua tres veces.
  5. No intentaré comprenderlo todo.
  6. No esperaré que otros hagan por mí lo que solo yo puedo hacer.
  7. No insistiré en mis razones. Insistiré en las del otro.
  8. No dudaré de mí hasta que no haya dudado de todo.
  9. No soy mis circustancias, soy lo que elijo hacer con ellas.
  10. No evitaré el amor, permitiré que me hiera.
  11. No utilizaré la palabra como bala, sino el silencio como arma.
  12. No tendré nunca miedo si recuerdo aliarme con el conocimiento.
  13. No olvidaré nunca que debo ser como el agua.

Niadela — Beatriz Montañez

Karl Popper: Paradoja de la intolerancia

Menos conocida es la paradoja de tolerancia: La tolerancia ilimitada debe conducir a la desaparición de la tolerancia. Si extendemos la tolerancia ilimitada aun a aquellos que son intolerantes; si no nos hallamos preparados para defender una sociedad tolerante contra las tropelías de los intolerantes, el resultado será la destrucción de los tolerantes y, junto como ellos, de la tolerancia. Con este planteamiento no queremos significar, por ejemplo, que siempre debamos impedir la expresión de concepciones filosóficas intolerantes; mientras podamos contrarrestarlas mediante argumentos racionales y mantenerlas en jaque ante la opinión pública, su prohibición sería, por cierto, poco prudente. Pero debemos reclamar el derecho de prohibirlas, si es necesario por la fuerza, pues bien puede suceder que no estén destinadas a imponérsenos en el plano de los argumentos racionales, sino que, por el contrario, comiencen por acusar a todo razonamiento; así, pueden prohibir a sus adeptos, por ejemplo, que prestan oídos a los razonamientos racionales, acusándolos de engañosos, y que les enseñan a responder a los argumentos mediante el uso de los puños o las armas. Deberemos reclamar entonces, en nombre de la tolerancia, el derecho a no tolerar a los intolerantes. Deberemos exigir que todo movimiento que predique la intolerancia quede al margen de la ley y que se considere criminal cualquier incitación a la intolerancia y a la persecución, de la misma manera que en el caso de la incitación al homicidio, al secuestro o al tráfico de esclavos.
Tenemos por tanto que reclamar, en el nombre de tolerancia, el derecho a no tolerar la intolerancia.

La sociedad abierta y sus enemigos — Karl Popper

Lluís Sallés: empezar desde la ignorancia, sin límites

…y la razón es simple: todos los proyectos los observo desde la ignorancia. Como si no supiera nada, como si fuera mi primera vez. Y lo hago para poder actuar desde el conocimiento. Mirar como un niño, sin miedo, para sentir lo verdadero. Y actuar como un viejo para aplicar el conocimiento, sin miedo, con calma y reflexión. El sin miedo en ambos casos no es una contradicción, es una obviedad. Como niño no conozco la posibilidad de la pérdida y como viejo no tengo nada que perder. De esta manera no tengo límites, solo posibilidades.

Condenados a entenderse — Lluís Sallés