Nina Lykke: felicidad, satisfacción, significado

Este es uno de los grandes acertijos de la humanidad, y lo pienso todo el tiempo: ¿Por qué no somos más felices cuando tenemos tanto? Esto es muy inspirador, con todo su misterio, porque muestra lo complicados que somos como especie. Pero esta falta de satisfacción es algo que nos ha llevado muy lejos. Si estuviéramos satisfechos con vivir en una cueva, todavía estaríamos ahí.

Además, creo que la ‘felicidad’ no es lo que perseguimos realmente. Creo que lo que buscamos es un significado y a menudo también resistencia y desafíos.

¿Por qué quienes lo tienen todo no son tan felices como se piensa? ⁠—Nina Lykke

El método de las siete preguntas

En la lista Suma Positiva de Samuel Gil, habla en uno de sus correos de algunas preguntas que ayudan a enfocar, concretamente en #56: Más preguntas y menos consejos. Sólo mencionaré el término coaching una vez, para ponernos en contexto.

Del libro The Coaching Habit: Say Less, Ask More & Change the Way You Lead Forever, de Bungay Stanier Michael, extrae El método de las siete preguntas preguntas que, en palabras de Samuel nos serán muy útiles en diversas situaciones. No pienses en ellas como en una serie que debe hacerse en orden. No todas ellas aplican en todas las situaciones.. El objetivo de estas preguntas es ayudar a la otra persona a entender mejor una situación y con qué dificultades concretas se ha encontrado, con el fin último de ayudarla a generar sus propias soluciones, que puede ser de corto o largo alcance.

Son las siguientes:

  • La pregunta lanzadera: ¿Qué tienes en mente?
  • La mejor pregunta del mundo: ¿Y qué más?
  • La pregunta para poner foco: ¿Cuál es tu auténtico reto en esto?
  • La pregunta base: ¿Qué quieres?
  • La pregunta perezosa: ¿En qué te puedo ayudar?
  • La pregunta estratégica: si dices que sí a esto, ¿a qué estás diciendo que no?
  • La pregunta del aprendizaje: ¿Qué te ha resultado más útil?

¿Capta tu atención? Mira el artículo original —hay interesantes consejos y más información sobre las preguntas—, e incluso tal vez quieras ampliar con el libro.

Hace algunos meses empecé a dar de nuevo importancia a la mayeútica, como técnica para aprender, y también para conocerse.

Las preguntas pueden tener superpoderes, y provocar complejos retos: Self Qns.

Marian Rojas: la base del cerebro es la bondad

El neurocientífico Richard Davidson, fundador y presidente del Centro para Mentes Saludables, se encontró una vez con el dalái lama, que le preguntó por qué todos los investigadores de la psique se dedicaban a estudiar el estrés, la ansiedad, la depresión, y nadie prestaba atención a la amabilidad, la bondad, la compasión, la empatía… Desde entonces, Davidson se centra en destacar que la base de un cerebro sano es la bondad.

Marian Rojas: «Si nos pasamos la vida buscando ser perfectos, enfermamos»

Marian Rojas: Serenidad

La serenidad es encontrar la paz y la calma en medio de la adversidad. Desde el punto de vista neurológico, el sistema nervioso simpático se activa ante la alerta produciendo dilatación de las pupilas, taquicardias y sudoración. Cuando recuperamos la calma, se activa el sistema nervioso parasimpático, que refuerza el sistema inmunológico, recupera conexiones celulares e incluso genera nuevas neuronas. Con la paz interior ponemos a punto el organismo y el cerebro para volver a hacer frente a la siguiente batalla. Debemos enseñar a nuestro cerebro a buscar momentos de calma. No digo que nos bajemos de la rueda y nos vayamos a vivir al campo, porque es utópico, sino que, a pesar de los días bulliciosos, sepamos frenar y buscar instantes de serenidad.

Marian Rojas: «Si nos pasamos la vida buscando ser perfectos, enfermamos»

Marian Rojas: el 90 por ciento de lo que nos preocupa jamás sucede

Después de diez años escuchando vidas de pacientes he llegado a la conclusión de que el 90 por ciento de lo que nos preocupa jamás sucede, pero nuestro cuerpo y nuestra mente lo viven como si fuera real, porque no distinguen la realidad de la ficción. En una sociedad hiperestresada, incapaz de desconectar de los niveles de alerta del entorno para disfrutar con las cosas buenas que nos hacen crecer, cuando queremos frenar ya estamos enfermos.

Marian Rojas: «Si nos pasamos la vida buscando ser perfectos, enfermamos»

Sobre Charlie Rivel

Una de las anécdotas más entrañables es la de cuando entró en la pista del circo y aún no había empezado su actuación cuando un niño empezó a llorar desesperadamente (probablemente era la primera vez que veía a un payaso). Charlie no podía empezar su actuación pues el público estaba más pendiente del escandoloso llanto del niño que del payaso. Charlie se acercó cautamente hacia el niño para hacerle una caricia e intentar calmarlo, pero el efecto fue el contrario y el niño empezó a llorar aún con más fuerza entre las risas medio divertidas medio enternecidas del público adulto. Rivel, profundamente conocedor de la psicología infantil, se retiró hacia el centro de la pista y empezó también a llorar, desconsoladamente, solidariamente. Con eso bastó. El niño se calló en el acto, con unos ojos abiertos como naranjas por la sorpresa de haber descubierto que aquel ser rojo y amenazador se sabía expresar también con su mismo lenguaje tan transparente y directo: el llanto. Y Rivel continuó llorando. Cuando, todavía lloroso, se volvió a acercar hacia el niño, ya totalmente calmado y mirándolo electrizado, la criatura se sacó el chupete de la boca y se lo dio a Charlie, en un acto de solidaridad primigenia. El llanto de Rivel se agotó y el público arrancó en aplausos. El payaso aceptó el ofrecimiento del niño y, hoy, aquel chupete histórico se conserva entre las vitrinas del Museo Charlie Rivel de Cubellas.

Según una leyenda, ganó un concurso de imitadores de Charlot, a pesar de que el propio Charles Chaplin participaba en él (de incógnito). Al finalizar el concurso, Chaplin se acercó a Rivel, y le dijo: “¿Es usted quien me imita a mí, o soy yo quien le imita a usted?”.

Charlie Rivel — Wikipedia