Sobre Charlie Rivel

Una de las anécdotas más entrañables es la de cuando entró en la pista del circo y aún no había empezado su actuación cuando un niño empezó a llorar desesperadamente (probablemente era la primera vez que veía a un payaso). Charlie no podía empezar su actuación pues el público estaba más pendiente del escandoloso llanto del niño que del payaso. Charlie se acercó cautamente hacia el niño para hacerle una caricia e intentar calmarlo, pero el efecto fue el contrario y el niño empezó a llorar aún con más fuerza entre las risas medio divertidas medio enternecidas del público adulto. Rivel, profundamente conocedor de la psicología infantil, se retiró hacia el centro de la pista y empezó también a llorar, desconsoladamente, solidariamente. Con eso bastó. El niño se calló en el acto, con unos ojos abiertos como naranjas por la sorpresa de haber descubierto que aquel ser rojo y amenazador se sabía expresar también con su mismo lenguaje tan transparente y directo: el llanto. Y Rivel continuó llorando. Cuando, todavía lloroso, se volvió a acercar hacia el niño, ya totalmente calmado y mirándolo electrizado, la criatura se sacó el chupete de la boca y se lo dio a Charlie, en un acto de solidaridad primigenia. El llanto de Rivel se agotó y el público arrancó en aplausos. El payaso aceptó el ofrecimiento del niño y, hoy, aquel chupete histórico se conserva entre las vitrinas del Museo Charlie Rivel de Cubellas.

Según una leyenda, ganó un concurso de imitadores de Charlot, a pesar de que el propio Charles Chaplin participaba en él (de incógnito). Al finalizar el concurso, Chaplin se acercó a Rivel, y le dijo: “¿Es usted quien me imita a mí, o soy yo quien le imita a usted?”.

Charlie Rivel — Wikipedia

Self Qns: La aplicación que te hace preguntas profundas

Self Qns

Self Qns (preguntas para si mismo) es una aplicación web, que se puede instalar en teléfonos móviles y navegadores que te muestra preguntas. Como se menciona en su tagline: Self Questions to reply yourself. To know yourself. To be better.

Son más de cien preguntas en inglés, y probablemente la cantidad irá creciendo. Son sencillas de entender, pero tal vez complicadas de responder. El objetivo de las preguntas, es tener un momento de introspección, de mirarse al interior, con el objetivo de conocerse y mejorar. El objetivo tal vez sea demasiado ambicioso, pero es cierto que no es complicado ser honesto y responder ciertas preguntas.

Pero te puede ayudar a avanzar y mejorar.

Algunos ejemplos:

  • What drives you?
  • When was the last time I did something fun?
  • What type of person do I want to be?

Richard Feynman: ¡Está bien no saber cosas!

Lee todos los días.
Pasa tiempo con la naturaleza.
Haz preguntas.
Nunca dejes de aprender.
No prestes atención a lo que otros piensan de ti.
Haz lo que más te interese.
Estudia mucho.
Enseña a otros lo que sabe.
Cometer errores y aprender.
¡Está bien no saber cosas!

Richard Feynman

Dan Saffer: Excelencia, no éxito.

Excelencia, no éxito.
Disciplina, no talento.
Coraje, no duda.
Acción, no complacencia.
Elegancia, no lujo.
Perdón, no resentimiento.
Curiosidad, no certeza.
Gratitud, no envidia.
Creación, no quejarse.
Rareza, no conformidad.
Terminado, no perfecto.

Dan Saffer

Eduardo Punset: tres cosas que he aprendido

Si tuviera que elegir dos o tres cosas que has aprendido realmente a los 74 años, ¿qué cosas elegirías?

  1. Hay muchas preguntas sin respuestas, y se tiene que aceptar.
  2. Hay vida antes de la muerte. Palidece la importancia de si hay vida después de la muerte.
  3. Hay que aceptar que es bueno cambiar de opinión.

Eduardo Punset frente al mar

Hopepunk: demandar y crear un mundo mejor y más amable

Hopepunk nos dice que preocuparse genuina y sinceramente por algo, cualquier cosa, requiere valentía y fuerza. Hopepunk no trata nunca de sumisión o aceptación: se trata de ponerse de pie y luchar por lo que crees. Se trata de defender a otras personas. Se trata de DEMANDAR un mundo mejor y más amable, y de creer verdaderamente que podemos llegar allí si nos preocupamos el uno por el otro lo más posible, con cada gota de poder en nuestros pequeños corazones.

Alexandra Rowland The opposite of grimdark is hopepunk

José Carlos Ruiz: consumismo, experiencias, o búsqueda como felicidad

[Leticia Martínez] Y me estás recordando, toda esta parte que comentas, la importancia que parece a día de hoy que tiene la felicidad en nuestra sociedad. Es importantísimo ser feliz, pero en muchas ocasiones parece que ese «parecer feliz» prioriza, o es más prioritario que realmente serlo. ¿Qué piensas tú sobre la felicidad en el mundo actual?

[José Carlos Ruiz] Bueno, creo que estamos cambiando el paradigma de felicidad de un modo casi radical. Es decir, estamos dando la vuelta de un paradigma de felicidad que era más inocente, o más secundario en la vida de las personas, a un objetivo principal a conseguir. Yo creo que la felicidad anteriormente, es decir, la de mi generación, la de mis padres, tenía mucho que ver con una búsqueda. Y la búsqueda significaba encontrar o no encontrar, que existiese el objeto o que no existiese el objeto, pero no era prioritario en ninguna de las vidas, es decir, para nuestros padres, incluso para mí, lo prioritario era construirte la vida. Había de vez en cuando un encuentro con la felicidad, pero no era el objetivo. El objetivo era la construcción vital. Sin embargo, la felicidad contemporánea me parece que está más orientada hacia la conquista. Es decir, está, como diríamos hoy en día, en un mapa está «geolocalizada». Entonces, la gente de repente tiene en su cabeza una especie de «check list» donde necesita, pues, consumir la última novedad que ha salido al mercado, visitar el último país que se ha puesto de moda, necesita pues, no sé, ir al último restaurante a comer la última comida «foodie», practicar el último tipo de deporte, etc.

«Por primera vez en la historia, conviven dos circunstancias vitales: las reales y las virtuales. ¿Hasta qué punto unas están condicionando unas a las otras?»
Entonces en esa dinámica en la que estamos entrando, la felicidad está objetivada, y como esta objetivada, lo único que tienes que hacer es ir a conquistarla porque sabes dónde está. Y cuando la conquistas aparece una segunda, y una tercera, y una cuarta, entonces está encapsulando distintos modelos de consumo emocional. Antes teníamos un consumo material: la gente compraba cosas y le parecía que la satisfacción podría aparecer a través del consumo material, pero como el cambio climático ha puesto el materialismo en un plano moralmente preocupante, el sistema ha sido muy inteligente y ha disfrazado el consumo material del consumo emocional, porque así nos sentimos menos culpables. Entonces, han empezado a vendernos la importancia de consumir emociones, experiencias lo llaman. Entonces te dicen que lo importante en esta vida es llevarte una mochila de experiencias encima y que eso te va a dar esa felicidad. Entonces, estamos obsesionados con ir acumulando experiencias, una tras otra. Las consecuencias, para mí, son catastróficas. ¿En qué sentido? En el que entras en una dinámica en la que el consumo de experiencias se convierte en el eje que va a orientar tu vida. Y, al final, cuando no estás en ese proceso de consumo, estás solo, estás tranquilo en tu propia vida, se te genera una angustia. Se te generan esos nervios de decir: «Bueno, yo no sé hacia dónde voy, ahora tengo que hacer algo». No sabemos aburrirnos.

¿Somos incapaces de estar a solas con nosotros mismos? — José Carlos Ruiz

Rodrigo Sánchez: La perfección como camino

La perfección no es la meta, es el camino. Entre otras razones porque es inalcanzable; es la zanahoria a la que perseguir, las estrellas que contemplar, el horizonte que conquistar. Sí, suena un poco intenso, pero hay que reconocer que nunca alcanzaremos la zanahoria ni llegaremos a las estrellas -o parece que nosotros no lo veremos-; y nuestro horizonte, el de ahí enfrente, siempre estará allí, en el horizonte, avanzará a nuestro ritmo. Pero gracias a esas metas construimos carreras espaciales, artísticas y evolucionamos como personas y como sociedad.

Pero, si hacemos de la vida una búsqueda incesante de ese premio, la perfección estará casi a tiro. La persecución de la perfección es la esperanza de hallar algo quimérico, pero encontrar ese objetivo nos abocaría a la desesperanza, pues ya no tendríamos meta que perseguir. Si ese propósito nos obsesiona y nos perjudica en la vida, es que no es perfecto. Si el camino no aporta la felicidad, es que no es el camino adecuado. La perfección, en sí misma, puede acarrear esfuerzo y sacrificio, pero no amargura.

Perfección: un camino, una meta de Rodrigo Sánchez