Rodrigo Sánchez: La perfección como camino

La perfección no es la meta, es el camino. Entre otras razones porque es inalcanzable; es la zanahoria a la que perseguir, las estrellas que contemplar, el horizonte que conquistar. Sí, suena un poco intenso, pero hay que reconocer que nunca alcanzaremos la zanahoria ni llegaremos a las estrellas -o parece que nosotros no lo veremos-; y nuestro horizonte, el de ahí enfrente, siempre estará allí, en el horizonte, avanzará a nuestro ritmo. Pero gracias a esas metas construimos carreras espaciales, artísticas y evolucionamos como personas y como sociedad.

Pero, si hacemos de la vida una búsqueda incesante de ese premio, la perfección estará casi a tiro. La persecución de la perfección es la esperanza de hallar algo quimérico, pero encontrar ese objetivo nos abocaría a la desesperanza, pues ya no tendríamos meta que perseguir. Si ese propósito nos obsesiona y nos perjudica en la vida, es que no es perfecto. Si el camino no aporta la felicidad, es que no es el camino adecuado. La perfección, en sí misma, puede acarrear esfuerzo y sacrificio, pero no amargura.

Perfección: un camino, una meta de Rodrigo Sánchez

La virtud ética, según Aristóteles

Virtudes

Aristóteles sostuvo lo que hoy se llama una ética de las virtudes. Según Aristóteles, las virtudes más importantes son las virtudes del alma, principalmente las que se refieren a la parte racional del hombre. Aristóteles divide la parte racional en dos: el intelecto y la voluntad. Cuando el intelecto está bien dispuesto para aquello a lo que su naturaleza apunta, es decir para el conocimiento o posesión de la verdad, decimos que dicho intelecto es virtuoso y bueno. Las virtudes intelectuales perfeccionan al hombre en relación al conocimiento y la verdad y se adquieren mediante la instrucción. A través de las virtudes, el hombre domina su parte irracional.

Existen dos clases de virtudes: virtudes éticas y virtudes dianoéticas. Ambas expresan la excelencia del hombre y su consecución produce la felicidad, ya que ésta última es «la actividad del hombre conforme a la virtud».

Las virtudes éticas son adquiridas a través de la costumbre o el hábito y consisten, fundamentalmente, en el dominio de la parte irracional del alma (sensitiva) y regular las relaciones entre los hombres. Las virtudes éticas más importantes son: la fortaleza, la templanza, la justicia.

Las virtudes dianoéticas se corresponden con la parte racional del hombre, siendo, por ello, propias del intelecto (nous) o del pensamiento (nóesis). Su origen no es innato, sino que deben ser aprendidas a través de la educación o la enseñanza. Las principales virtudes dianoéticas son la inteligencia (sabiduría) y la prudencia.

La templanza es el Punto medio entre el libertinaje y la insensibilidad. Consiste en la virtud de la moderación frente a los placeres y las penalidades.

La valentía es el punto medio entre el miedo y la temeridad.

La generosidad es el punto medio entre el uso y posesión de los bienes. La prodigalidad es su exceso y la avaricia su defecto.

Prudencia: el hombre prudente es aquel que puede reconocer el punto medio en cada situación. Cuando uno hace algo virtuoso, la acción es buena de por sí. La prudencia no es ni ciencia ni praxis, es una virtud.

La definición tradicional de justicia consiste en dar a cada uno lo que es debido. Según Aristóteles, existen dos clases de justicia:

La justicia distributiva, que consiste en distribuir las ventajas y desventajas que corresponden a cada miembro de una sociedad, según su mérito.

La justicia conmutativa, que restaura la igualdad perdida, dañada o violada, a través de una retribución o reparación regulada por un contrato.

Virtudes éticas de Aristóteles

Tabla de las virtudes aristotélicas
Ausencia Virtud Exceso
Cobardía Valentía Temerario
Insensibilidad Templanza Libertinaje
Frusilería Magnificencia Vulgaridad
Complejo de inferioridad Autoestima Vanidad
Falta de ambición Ambición adecuada Exceso de ambición
Falta de ánimo Paciencia Irascibilidad
Juicio insuficiente Veracidad Jactancia
Grosería Ingenio Bufonada
Mal carácter Simpatía Adulación
Descaro Pudor Timidez
Regodeo malicioso Indignación ética Envidia
Frusilería Generosidad Derrochador

Enric González: la vida como proceso de aprendizaje

Para mí, la vida es educación: un proceso de aprendizaje. No hablo de alcanzar algún tipo de sabiduría, no fastidiemos, sino de enterarse, dentro de lo posible, de cómo funciona el mundo y, en un sentido más pedestre, de parchear un poco la incompetencia congénita. Será que quiero llegar a la muerte con conocimiento de causa. Por eso me gusta cambiar de trabajo: cuando sé hacer una cosa, empiezo a aburrirme y necesito ponerme a otra más o menos nueva y mas o menos desconocida. No me importa equivocarme; de hecho, lo hago con una frecuencia que mis jefes consideran preocupante. Lo que llevo mal es la monotonía y el futuro previsible.

Enric González — Historias de Roma

Javier Cañada: Tecnología y humanidad

Y en este mar de estadísticas, de tecnología, de realidades data driven, tenemos la osadía de decir que hacemos tecnología más humana.

No, la ingeniería no es lo que nos hace humanos. Eso lo practican las nutrias, los castores y cualquier golondrina que se hace el nido todas las primaveras bajo la cornisa de tu casa.

Lo que nos hace humanos es la búsqueda de sentidos, el conmovernos ante lo sublime, la copa de vino y la persecución de la belleza que, pareciendo inútil a los utilitaristas es, sin embargo, de una incuestionable necesidad espiritual.

Más tecnología demanda más humanidad. Es la única forma de mantener el equilibrio.

Una realidad distinta de Javier Cañada

Kintsugi: reparar cerámica con oro

Kintsugi (金継ぎ) (en japonés: carpintería de oro) o Kintsukuroi (金繕い) (en japonés: reparación de oro) es una técnica de origen japonés para arreglar fracturas de la cerámica con barniz de resina espolvoreado o mezclado con polvo de oro, plata o platino. Forma parte de una filosofía que plantea que las roturas y reparaciones forman parte de la historia de un objeto, y que deben mostrarse en lugar de ocultarse, incorporarse y además hacerlo para embellecer el objeto, poniendo de manifiesto su transformación e historia.

Kintsugi — Wikipedia

Kintugi: técnica japonesa que consiste en reparar cerámica con oro y otros materiales.
Kintugi: técnica japonesa que consiste en reparar cerámica con oro y otros materiales. HaragayatoCC BY-SA 4.0

Primeros auxilios psicológicos

  • Los objetivos de la aplicación de los PAP deben promover la seguridad física y emocional del afectado.
  • Deben proporcionarle calma y tranquilidad.
  • Tratar de conectarlo con su red social de apoyo.
  • Incentivar la autoeficacia y la eficacia de la comunidad o del grupo afectado.
  • Favorecer los procesos de afrontamiento y proporcionar ayuda proactiva y positiva.

Veamos pues cuáles son las estrategias para lograr estos objetivos.

  • Ante todo debemos apartar al sujeto afectado del caos y del bullicio de la emergencia llevándolo a un lugar retirado y tranquilo.
  • Debemos proporcionarle agua y comida, así como identificar se requiere de algún tipo de necesidad especial, como puede ser algún medicamento, traductor o algún intérprete.
  • Debemos también facilitarle aquellos medios materiales que necesite, siempre que estén en nuestras manos como lápiz. papel, teléfono o ropa de abrigo.
  • Debemos informarle verazmente de todo lo que está ocurriendo, no debemos mentirle ni generar falsas esperanzas ni expectativas. Esto es no debemos prometerle nada que no sepamos que se pueda cumplir o que podamos cumplir.
  • Debemos hablarle de forma tranquila y sosegada.
  • No debemos alzar la voz, no debemos explicarle o darle más información de la que necesita ni darle detalles escabrosos o morbosos de lo que ha sucedido.
  • Debemos escuchar aquello que nos cuenta sin juzgar y debemos darle la importancia que tiene, sino corremos el riesgo de que el sujeto crea que el sujeto no lo entendemos o no comprendemos lo que está viviendo o por lo que está pasando.
  • En estos momentos inmediatamente posteriores al accidente crítico, retener información nueva se hace difícil. Es importante pues, dar información sencilla exacta y repetida de donde pueden obtener ayuda.
  • También es importante tratar de reunir a las familias y sobre todo que los niños no estén nunca solos, siempre deben ir acompañados de un adulto, preferiblemente padres o tutores o en su defecto un familiar cercano, sino fuera posible ir acompañado de un profesional hasta que lleguen sus progenitores o alguien que se haga cargo de ellos.
  • No debemos desatender conectar a los afectados con los recursos asistenciales médicos y sociales con su zona de residencia o comunidad, haciéndoles conocedores de su existencia y facilitándoles los datos de contacto.
  • También es importante tener en cuenta las necesidades espirituales de las personas afectadas y proporcionarles espacios donde puedan practicar su religión si así lo desea.
  • No es menos importante y están siempre presentes las diferencias socioculturales que debemos tener en cuenta en la interacción entre géneros, en las estructuras familiares, en la expresión del dolor y en los rituales funerarios.
  • Para impulsar la autoeficacia y la eficacia del grupo o comunidad es preciso promover el empedramiento, esto es incitar a la persona o grupo a identificar y detectar cuáles son sus necesidades, a tomar sus propias decisiones, a priorizar los problemas y a buscar soluciones a los mismos. Con ello se pretende. Esto facilita recuperar el control sobre la propia vida e ir retomando poco a poco la vida cotidiana anterior al incidente crítico.
  • Para facilitar los procesos de afrontamiento es preciso reconducir los pensamientos negativos y las conductas evitativas. Ir haciendo conscientes a las personas de cuales son sus propios recursos personales e ir facilitándoles los procesos de duelo, como por ejemplo invitándoles a participar en rituales funerarios colectivos.
  • Para que la ayuda proporcionada sea útil debemos facilitarles el acceso a recursos gubernamentales como por ejemplo el teléfono de la embajada y a otro tipo de recursos como por ejemplo el número de teléfono de una compañía de taxis así como facilitarles todos aquellos datos de los recursos asistenciales de su elección. Hoy en día con los teléfonos móviles con acceso a internet podemos acceder a un gran volumen de información en cualquier lugar en cualquier momento.
  • Antes de despedirnos de la persona es importante no descuidarnos de darles pautas psicoeducativas, esto es unas pautas de trabajo, personal y de higiene que facilitan que la persona pueda afrontar la situación progresivamente y pueda volver a su vida cotidiana antes del incidente crítico.

Objetivos de la aplicación de los primeros auxilios psicológicos – Coursera