Creo que para hacer buenos retratos hay que tener curiosidad por la gente. Cuando fotografía modelos, famosos o gente corriente, siempre les hablo todo el tiempo. Lo hago para obtener reacciones y poder capturar algo de su personalidad. Hacer un retrato es establecer con el sujeto una conexión que luego el espectador también pueda sentir. Es una colaboración. Intento que sea divertido y que eso se note en ls fotos. Creo que un buen retrato se basa en cómo la persona se siente cuando la están retratando. Si se encuentra muy bien, es fácil hacer que aparezca muy bien. También es importante conseguir una conexión emocional con la cámara. Por eso deben confiar en el fotógrafo, para saber que no van a parecer idiotas. Por último, la mayoría de la gente odia posar, incluso los famosos. Saber eso ayuda a tratarles.

John Ranin Waddell