Este es uno de los grandes acertijos de la humanidad, y lo pienso todo el tiempo: ¿Por qué no somos más felices cuando tenemos tanto? Esto es muy inspirador, con todo su misterio, porque muestra lo complicados que somos como especie. Pero esta falta de satisfacción es algo que nos ha llevado muy lejos. Si estuviéramos satisfechos con vivir en una cueva, todavía estaríamos ahí.

Además, creo que la ‘felicidad’ no es lo que perseguimos realmente. Creo que lo que buscamos es un significado y a menudo también resistencia y desafíos.

¿Por qué quienes lo tienen todo no son tan felices como se piensa? ⁠—Nina Lykke