En su serie de charlas de Opera por las universidades, Chaals dijo una de esas cosas que tienen mucho sentido: la cantidad de tiempo que se ha empleado en conseguir esquinas redondeadas. Un cálculo que tenga en cuenta el número de personas implicadas (creo que casi todo el mundo), por el número de horas empleadas (unas pocas) y el precio de esas horas que se cobra por desarrollador web “normal”.
Es cierto que visualmente las esquinas redondeadas pueden ser bonitas.
Pero si el precio que tenemos que pagar por tener esquinas redondeadas es un código XHTML como el que sigue – aparte, el CSS -, pues no se si tiene mucho sentido:
<button type="submit" value="Aceptar" title="Aceptar" name="name1" class="class1 class2 class3"><span><span><span>Aceptar</span></span></span></button>

Será que soy un poco quisquilloso, y algo cascarriabas. O puede que tenga algunas cosas claras y no me gusta perder el tiempo: desarrollando, o cargando una página.

Adaptando la frase de León Felipe: Un código más sencillo, maquetador.

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