Pasan los años, avanzan los estándares, evolucionan los navegadores, vienen nuevos desarrolladores y nuevas paradigmas de desarrollo (con abundante e incluso excesivo javascript, que no falte), pero hay errores que, a pesar del paso del tiempo, siguen estando presentes. Aquí van algunos:

Error 1: No identificar el idioma (lang) de una página adecuadamente

Es un pequeño detalle, pero muy importante. Si una página está en inglés (en), español (es), francés (fr), chino (zh), esukera (eu), catalán (ca), gallego (gl),… debe estar especificado en el código fuente. Por ejemplo <html lang="lt"> para una página en latín.

Simplificando mucho: para el valor del atributo lang se emplea un valor ISO-639-1. También se puede añadir el código del país tras un guión, como lang="es-es" para español de España. Pero puede ser bastante más complejo, como se puede consultar en Tags for Identifying Languages.

Error 2: No incluir un título apropiado para la web (title), ni para el contenido (h1)

Los elementos title y h1 nos ofrecen la posibilidad de resumir el contenido de una página web en unas pocas palabras (a personas y buscadores). Es una irresponsabilidad no utilizarlo adecuadamente. Tal vez, y salvo excepciones, una buena elección sea usar el título del documento para el h1, el mismo literal acompañado del nombre del dominio para el título.

Error 3: Usar textos ambiguos en enlaces (por ejemplo «aquí»)

El clásico error: usar términos como texto de un enlace que no tiene ningún significado leído fuera de contexto. ¿A qué me refiero? Usar textos como «aquí», «enlace» ó «página» no aportan nada de información.

Si para saber dónde nos lleva un enlace tenemos que leer el párrafo entero o la frase en la que está el vínculo, cometemos un grave error doble:

  • Hacemos perder el tiempo a los usuarios
  • Perdemos una buena oportunidad de mejorar el posicionamiento web.

Mi consejo: usar el título del documento de destino como texto del enlace.

Curiosidad SEO: hace años al buscar «aquí» en Google nos mostraba la página de descarga de Adobe Acrobat Reader. El obvio motivo es la infinidad de vínculos con el texto «aquí» que enlazaban esa página. De ahí la importancia para el posicionamiento de los enlaces.

Error 4: No diferenciar apropiadamente los enlaces mediante estilos

Otro serio problema: no diferenciar con claridad, los enlaces del texto que le rodea. ¿Dónde puedo hacer click, tocar? En no pocas ocasiones, al prescindir del clásico subrayado, perdemos un factor importante para diferenciar un enlace de un texto normal. En ocasiones el único.

Hay un porcentaje importante de usuarios con discromatopsia ( incapacidad para distiguir ciertos colores). Y en general, desde el punto de vista de la accesibilidad, es una mala práctica usar el color para transmitir información: por ejemplo que la única forma de distinguir un enlace sea por el color del texto.

Obviamente hay situaciones, como menús de navegación y enlaces con apariencia de botones, en los que el subrayado no es necesario. Pero en el resto de los casos, recomiendo subrayar los enlaces. Facilita mucho a los usuarios encontrarlos y evita frustración… por no hablar de evita perder visitas.

Error 5: No incluir alternativa textual (alt) en las imágenes

En HTML5 también está figcaption, pero alt sigue teniendo toda su vigencia e importancia: describir textualmente una imagen, ya sea para las personas o para los buscadores es una obligación moral y técnica.

Error 6: Insuficiente contraste entre el texto y el fondo

Entiendo que el color (y el contraste) es una forma que funciona para destacar unos elementos sobre otros. Pero se sobrepasa con demasiada frecuencia el límite del contraste mínimo: pensad que se pueden dar situaciones de iluminación nada óptimas (el móvil en la calle acompañado de un pequeño tamaño del texto), discapacidades visuales (la edad, la mencionada discromatopsia que dificulta diferenciar colores,…) y no tiene sentido incluir un texto que no se puede leer en cualquier contexto.

Siendo más concreto: no entiendo (ni comparto), el uso de fondo oscuro (casi negro) con un texto minúsculo en color gris medio.

¿Cómo remediarlo? con herramientas como contrastchecker.

Error 7: Que la web no se visualice apropiadamente en un teléfono móvil

La aparición del iPhone (2007) ha sido sin duda un hito en el desarrollo de la web móvil. Más de diez años más tarde, no tiene sentido que una web no se visualice apropiadamente en un teléfono móvil corriente.
Sorprende, que en numerosos casos, hay más usuarios que acceden a una web desde un teléfono móvil que desde ordenadores de sobremesa. Pensemos además en que pueden tener una conexión lenta, o ciertas restricciones en el uso de datos (que se consumen con mucha facilidad).
La cifra de personas que acceden a una web desde un teléfono móvil debería ser uno de los datos más importantes a la hora de desarrollar web y pensar que un exceso de recursos (kilobityes de imágenes, scripts, estilos,…) repercute negativamente y aleja a los posibles usuarios.

Error 8: Que no cumpla unos requisitos mínimos de accesibilidad.

Las WCAG 1.0 se publicaron como recomendación en el año 1999. La segunda versión (WCAG 2.0), se publica en el 2008 y la última (WCAG 2.1), en el año 2018. La legislación ha ido, con cierto retraso, siguiendo los pasos del W3C, pero ahí tenemos en Europa y España las últimas novedades (leer Disponible la UNE-EN 301549:2019 de accesibilidad para tener algo más de información).

Impedir o dificultar el acceso a una web a una parte nada despreciable de personas, es una imprudencia. Y si entramos en términos morales, una discriminación inmerecida. Si el argumento moral no funciona, tal vez sea más convincente el asunto de la pérdida de visitas o beneficios por ventas, oportunidades de negocio o publicidad.

Apunte final: la mayor parte de los errores aquí mencionados están muy relacionados con la accesibilidad. Da para una pensada en profundidad.

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